agosto 07, 2010

Momentáneamente...


Hace 4 meses que no escribo por acá…y he estado toda la tarde intentando pensar en los motivos del por qué. La verdad es que llegué a varias conclusiones como el hecho de que la amalgama de reportajes, notas e informes que tuve que escribir durante el primer semestre no me dejaban tiempo ni imaginación para nada más, pero esa sería una excusa demasiado barata para una estudiante de periodismo y aspirante a escritora como yo, por ende se descarta de inmediato. Otra alternativa era que últimamente no había ocurrido nada interesante ni atractivo en mi vida que pudiese ser aún más interesante y atractivo para quien lo leyera, pero también es poco probable teniendo en cuenta que he utilizado recursos poco cuerdos como el crecimiento sicológico de mis dientes o mi cita imaginaria con las palabras para poder escribir alguna entrada, lo que deja al descubierto que no necesito mayores episodios para poder relatar algo muchas veces fantástico (por lo irreal, no por lo fenomenal). También quise verlo por el lado contrario; para qué escribir algo que nadie más que yo lee, si mejor lo puedo crear en mi mente y dejármelo para mí, pero jamás me ha interesado que la gente lea lo que escribo y de hecho, prefiero mil veces que sea así…desconocido, evitando las preguntas o quizás las críticas por los puntos y comas mal usados. Sin embargo, sé que nada de eso es la razón real. Muy por el contrario, todos los días de mi vida abro la pagina del blog, reviso lo que de antes está escrito y hago clic para hacer una “nueva entrada”, pero quedo ahí…sin saber cómo empezar evitando a toda costa recaer en lo habitual. Así que como no pude encontrar una respuesta coherente y cierta, prefiero no contestar…llenando los espacios vacíos que estos meses han dejado, con quizás 20 líneas que poco pueden explicar, pero que me hacen recordar que debo volver mañana o pasado, a escribir una nueva historia para contar...

abril 18, 2010

Punto final...



Al más puro estilo de ricky martin (no por la salida del closet, si no que por una de sus canciones), esta noche cierro el libro blanco de mi vida.

Cierro el capítulo de mis amigas de la toda la vida; los personajes principales tomaron sus caminos, cambiaron la historia y hoy escriben la suya propia.

Cierro el capítulo de los recuerdos de niña; la memoria es frágil y aveces se toma la licencia de abrir episodios pasados..debo dejarla ir y dar paso al nuevo protagonista que aún permanece sin nombre.

Cierro el capítulo de ese gigante en moto; logró flagelar mi pasado y no pretendo que lo haga con mi futuro.

Cierro también ese capítulo que a todos gustó; esto es lo que soy y 20 años no se pueden cambiar.

Finalmente cierro el libro y pongo punto final; quizás ese sea el prólogo del próximo o un epílogo que jamás existió y ya no lo hará.

Cierro el libro blanco de mi vida y sin pretenciones de otro color, la historia es otra y su nuevo comienzo sin duda partirá en el bar de mou..(en realidad se escribe moe's, pero la rima era necesaria para un buen final).

febrero 11, 2010

Servicio de utilidad pública..


Se necesita con urgencia:
- Algún lugar lejano para poder escapar y gritar con una fuerza desmesurada "¡¡por la ctm!!"
- Dos botellas del ron más barato que exista, para poder desaparecer de la tierra, al menos por una noche.
- Muchísimos cigarrillos para que el cáncer llegue más rápido..
- Un pendrive con un popurrí de metallica, ac/dc, sonata y, por qué no, thalia.
- Una oreja de plástico para poder sentir que alguien escucha atentamente...
- Una ilusión óptica de Freud, para que con una regresión me lleve hasta el momento más feliz de mi vida y así poder recordarlo en momentos como éste.
- Una frasada, chaleco y bufanda por si me da frío...
- Un cuaderno y lápiz, para que Freud pueda anotarme aquel momento, que de seguro, le costará encontrar.
- Cepillo de dientes, agua en botella y algunas galletitas, por si el escape dura más días..
- Muchas, muchísimas, pilas para el pendrive.
- Algún buen libro que leer, mientras espero la llegada de Freud...
- Un diccionario, para las palabras que no entienda del buen libro.
- Una guitarra, por si de repente, me vuelvo guitarrista..
- Café, muy cargado y sin azúcar, para poder revivir y volver a la realidad.
- Y, finalmente, un cuchillo de mantequilla, para cuando, luego del café, me de cuenta de que volví...

Sí, creo que eso es todo... alguien que pueda ayudar, no dude en comunicarse conmigo, se lo agradeceré, eternamente.